Los usuarios de la línea 5 del metro se muestran expectantes.
agost 6, 2009 at 5:46 pm Deixa un comentari
Los viajeros de la línea 5 (L5) viven con “resignación” el corte de la línea por obras entre Collblanc y Can Boixeres, como explica a Efe Roberto, un usuario habitual de este tramo quien asegura que, cuando la afluencia de viajeros vuelva a la normalidad tras el descanso vacacional, “seguramente optaré por coger el coche porque esto se complicará, será la auténtica prueba de fuego”.
Por el momento “no hay grandes problemas, la gente se ha ido adaptando a los diferentes trayectos alternativos”, explica Sebastián, uno de los 70 informadores que Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha dispuesto para informar a los viajeros de las afectaciones en la línea, y que esperaba peor humor entre los pasajeros.
En la estación de Collblanc los residentes se confunden con la gran afluencia de turistas que se dirigen a visitar el Camp Nou, y a doscientos metros de la estación una parada de bus especial recoge a los viajeros en dirección a Pubilla Cases, donde deben cambiar de autobús si desean continuar el trayecto hasta Can Boixeres para volver a enlazar con el metro.
Viajeros como Amparo expresan sus dudas de si la estación de Collblanc, donde también se efectúan obras de la futura línea 9, será capaz de absorber el tráfico de viajeros cuando en septiembre los empleados vuelvan al trabajo y los escolares a sus pupitres. “Si no refuerzan el servicio, esto será el caos”, predice mientras valida su tarjeta de transporte.
Key se dirige a Can Vidalet con su hija, e indica que “he tenido muchos problemas para subir el carrito del niño -la rampa del bus no funciona- y tengo que coger tres autobuses diferentes, es horrible”.
Tras media hora de viaje y un transbordo llegamos a Can Boixeres, donde Lluïs reparte trípticos con las alternativas al metro: “tienen demasiada información y muy comprimida, algunos pasajeros no son capaces de leer la letra pequeña y los encuentran confusos”.
Los informadores de TMB explican a los viajeros que no existe un autobús directo entre los extremos del tramo cortado porque “serían necesarios demasiados autobuses para recoger todo el pasaje de un convoy, por lo que se ha preferido crear varias líneas de bus y diversificarlos según su destino”.
A pesar del apabullante despliegue de personal realizado por TMB, algunos viajeros se equivocan de parada porque en el interior de los buses no se informa al pasaje de cuál es la próxima parada, como suele ser habitual en el servicio urbano.
Desde el área de Cornellà la recomendación para aquellos que desean desplazarse hasta el centro de Barcelona es tomar el tren de Cercanías, que en 20 minutos traslada a los pasajeros hasta la Estación de Sants, donde el servicio se interrumpe por las obras que Adif lleva a cabo en la catenaria y que mantiene cerrado el tramo entre Sants y Arc de Triomf.
Como alternativa, la megafonía de RENFE informa a los viajeros de la posibilidad de coger el metro, pero en cambio TMB no informa del cierre de las estaciones de RENFE en las estaciones de Cataluña y Arc de Triomf, donde tienen correspondencia.
Las obras en Metro y Cercanías, que también afectan a las líneas 11, 2 y al tramo de la línea 5 entre Horta y Vilapicina, han cambiado los hábitos de lectura de los viajeros, que en lugar de leer el diario durante el viaje ahora estudian concienzudamente los planos de las obras facilitados por TMB. EFE
Provinent de: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=72268
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